domingo, 27 de octubre de 2013

Perpetua



Recordaba hace poco el escritor Andrés Trapiello esta frase de Sancho Panza: "Es tan buena la justicia que es necesario que se use entre los mismos ladrones". A cuento de que los primeros en despreciar la justicia suelen ser los que más la reclaman… si les conviene. Habrá que recordar que el principal de los Derechos Humanos, tan reivindicados en estos días por los asesinos y sus cómplices (y también por gentes de buen corazón), es el Derecho a la Vida. Y que hay una descompensación colosal entre pasar 26 años en prisión y estar muerto (haber sido asesinado).

Si no lo he entendido mal, la llamada doctrina Parot no ha sido condenada por el Tribunal de Estrasburgo, sino su aplicación retroactiva. No me parece injusta la doctrina Parot: la reducción de penas por beneficios penitenciarios respecto de cada una de ellas individualmente consideradas y no sobre el máximo legal permitido de permanencia en prisión en España: 30 años. Porque si no ha de tener la misma pena matar a uno que a veintiuno, así tampoco la reducción de ella. La pena impuesta a las asesinados sí es perpetua.

De modo que Derechos Humanos, sí: piedad con quien demanda perdón y muestra arrepentimiento y está dispuesto a colaborar con la justicia. Porque la Justicia es imposible: la balanza pesa demasiado en el platillo de los muertos. Y poca fiesta a la salida. Al fin y al cabo, esto es lo que llevan en el macuto, entre sus efectos personales:


viernes, 25 de octubre de 2013

La Alhambra contra la intemperie



La Alhambra es un grafiti en un pasaje de El Ejido. El que une el bulevar y el círculo recreativo. Su mirador de San Nicolás es la cafetería del mismo nombre, que atiende, anima y mima y alimenta José Luis. La Alhambra tiene el aire de un café antiguo, luces bajas, sillones ajados, cortinajes y visillos y barandas de nogal. Un sofá frente a una mesa baja con la prensa del día. Un piano, un jamón (que lo vuelve taberna), un aparador con pasteles de Berja… Y también tiene el aire de un bar contemporáneo, exposiciones, carta de ginebras, pantalla de plasma, máquina de palomitas y música excelente, que suena envolvente o sugerente.

En la Alhambra ejidense hay cine y hay desayunos musicales y hay conversaciones en inglés. Bingo los viernes, conciertos los sábados (el último: Grajo Rockola, mañana: Antílopez, muy pronto: Ruibal).

Y ahora hay también un club de lectura que ha nacido a la Intemperie de Jesús Carrasco. No como su niño protagonista, de un agujero de barro tapado con varas de poda, entre lombrices, orines y miedo, sino al cálido amparo de unas estrellas de levante y unas tapas de queso de cabra con miel y polvo de café. Durante dos horas largas Belén, Ángeles, Yolanda, Enrique y yo, y el propio anfitrión, charlamos sobre la fuga y la huida hacia el Norte de ese Niño de terrible pasado, asustadizo y decidido, ingenuo y desconfiado; y del Cabrero, generoso y piadoso, que lo acompaña y lo educa; y del Tullido, mezquino y falaz; y del Alguacil, perverso y cruel, como algunos personajes mal encarados de Sergio Leone… Una novela muy física, que provoca sed y escalofríos, asco y angustia. Y muy lírica, sutil en la tragedia central…

Próximamente quizá tengamos Demasiada felicidad, de Alice Munro. Aunque nunca es demasiada, ¿no? Cada tres miércoles por aquí estaremos. En la Alhambra, un lugar en el que es imposible sentirse a la intemperie.

jueves, 24 de octubre de 2013

I+D, pero por lo menos D



La Fundación Atresmedia acaba de conceder sus premios Te Toca, a las sugerencias de alumnos para mejorar el ambiente escolar. Los ganadores fueron recibidos por el ministro de educación en la sede del ministerio. Para ilustrar la noticia, en el informativo del mediodía del canal correspondiente, se escogen tres frases de alumnos premiados. Literalmente:

"Lo de los profesores que deben actualizar su forma de enseñar."

"Un compañero que te lo explica pues no te va a juzgar y te vas a sentir mucho más cómodo."

"Queremos evaluar verdaderamente a esos profesores, que sepan que tal vez sus clases no son buenas."

A continuación, la conclusión del ministro: "La calidad de la enseñanza que se brinda en el centro también tiene que ser evaluada, como es evaluada la calidad del aprendizaje que reciben."

Dado que soy uno de esos profesores que, muy probablemente, debe actualizar su forma de enseñar, que se limita a juzgar y cuyas clases no son buenas…, llámenme suspicaz, pero yo diría que la elaboración de la noticia parece orientada a seguir señalando con el dedo acusador al culpable de todos nuestros males educativos: sí, el profe.

¡Gracias, profes! fue el exclamativo lema escogido por la Fundación Atresmedia para un divertimento organizado en un cine de Madrid el pasado 5 de septiembre. Un ¡Gracias, profes!, escrito en minúsculas rojas, amarillas, naranjas y blancas, presidía el escenario de un salón de actos abarrotado de docentes y figurantes, que acudieron a escuchar los recuerdos y los consejos educativos de Matías Prats o de Jandro.

Los problemas de la educación en España nada tienen que ver con la falta de interés de nuestros gobernantes en ponerse de acuerdo en el más importante asunto de estado, nada tienen que ver con la improvisación de leyes, redactadas para satisfacer a los lobbys ideológicos de turno. Ni con los recortes presupuestarios (de unos presupuestos ya insuficientes) que precarizan aún más los espacios, disminuyen el número de profesores, empeoran sus condiciones laborales, masifican las aulas, impiden una adecuada atención a la diversidad de los alumnos… No. Son los profes, que trabajan poco y mal.

La secretaria de estado de educación, también presente en la entrega de los premios Te Toca, acaba de declarar que "los profesores hacen huelga porque tienen el empleo asegurado".  La platea se reía a mandíbula batiente ante el chiste-consejo de Jandro: un profesor "tiene que ser I+D… interesante y divertido, pero por lo menos divertido. De verdad, probadlo."

Voy a probar, me toca: No quiero decir lo que me toca a mí esa señora con semejante comentario.