domingo, 29 de julio de 2012

El viento comenzó a mecer la hierba


“Temo a la persona de pocas palabras.
Temo a la persona silenciosa.
Al sermoneador, lo puedo aguantar;
al charlatán lo puedo entretener.

Pero con quien cavila
mientras el resto no para de parlotear,
con esta persona soy cautelosa.
Temo que sea una gran persona.”

Algunos callaos venimos sirviéndonos de este malentendido histórico...

Qué bien edita NÓRDICA LIBROS. La antología en la que leo este poema de Emily Dickinson “está compuesta en tipos Bembo 11’5 /14 sobre papel offset Munken Pure de 135 gramos…” (anoto esto por si pronto se vuelve una reliquia).

Los poemas son buenos. Son de Emily Dickinson, una poeta de una sensibilidad exquisita que, en palabras de Borges, “prefirió soñar el amor, y acaso imaginarlo y temerlo”. 

Pues los dibujos de Kike de la Rubia son todavía mejores. Como lo oyen. Pasen y vean. Pasen y lean.

jueves, 26 de julio de 2012

En el Carltón


-“¿Prefiere la habitación con vistas a la montaña o al mar?”
-“Ah, pero ¿aquí hay mar?”
-“No. Digo que si la prefiere con vistas a la montaña de desperdicios del vertedero o al mar de porquería del corral…”

Quien pregunta por el mar es Mortadelo. Y quien le responde es un joven conserje de hotel rural (el Carltón, porque sus paredes están fabricadas con carltones de huevos…); un conserje con acné, con ojos soñolientos y con un gusano asomándole por la nariz.

Hace 30 años que leí esta viñeta de Mortadelo y Filemón, en un número especial dedicado al Mundial 82 en España: un equipo de fútbol es falso, sus jugadores han sido suplantados por espías y la TIA debe investigar… Me reí tanto… y concretamente este diálogo nunca se me ha olvidado. Quizá venga de ahí mi gusto por el humor un poquito maloliente…

¿Dónde se alojarán estos recuerdos indelebles? ¿En qué recodo del cerebro? ¿En qué habitación del hotel Carltón…? Si llegara el alzheimer quizá sería esto lo único que no olvidara. Ojalá. Estaría todo el tiempo de buen humor…

Recuerdo otro diálogo de otra historieta:

FILEMÓN (besando la mano de la baronesa): “Baronesa de la Pomme de Terre, sus cabellos son como las mieses de trigo suavemente mecidas por la brisa vespertina…”

MORTADELO (sacudiendo la mano de la baronesa): “Sí, y su bigote como los rabos de ajos porros que remenea el huracán de las Azores.”

(Y quizá esto me previno contra cierta cursilería poética y contra el envarado protocolo…)

domingo, 22 de julio de 2012

Surimi


Sin hielo, el pescador recurrió a un surimi congelado para enfriar su whisky. Pescó una merluza tras tres tragos.

sábado, 21 de julio de 2012

Sitting


Leyó que el sedentarismo mata más que el tabaco y decidió ponerle remedio: en lugar de sentarse, se tumbaba.

viernes, 20 de julio de 2012

De lo bueno a lo mejor


Creo que El Dictador es a El Gran Dictador, lo que su título sugiere: lo que va de lo bueno a lo mejor. Creo saber qué le falta a El Dictador para ser un Gran Dictador: fuerza lírica. La que se desprende, por ejemplo, de estas maravillosas coreografías encadenadas: la fantasía de Hinkel como dueño del mundo o, más exactamente, del globo terráqueo: “O César o nada”; y la del barbero judío afeitando al compás de la música de Brahms.


Y los gags visuales, en los que Chaplin es un maestro insuperable, como el de la avioneta cabeza abajo.

 Aunque también incluye, en esta su primera película hablada, diálogos tan ocurrentes como este:
- ¿Eres ario?
- No. Sagitario.

A mí me ha gustado El Dictador. Hay quien opina que va sobrada de humor escatológico, pero para mí no es un problema y admito que me reí con esa romántica declaración de amor intrauterina o con esa mierda que desciende sobre la persona inesperada. (A lo mejor es cierto que estos vienen siendo malos tiempos para la lírica y que El Gran Dictador de hoy solo puede ser una película cínica y escatológica, no sé…). Pero el original está a otro nivel. También en el discurso final, de una ingenuidad –visto lo visto- pero de una consistencia moral desarmante:

"...Lo lamento, pero yo no quiero ser un emperador, ése no es mi negocio, no quiero gobernar o conquistar a alguien. Me gustaría ayudar a todos si fuera posible: a los judíos y a los gentiles, a los negros y a los blancos. Todos deberíamos querer ayudarnos, así son los seres humanos. Queremos vivir con la felicidad del otro, no con su angustia. No queremos odiarnos y despreciarnos. En este mundo hay sitio para todos, y la tierra es rica y puede proveer a todos. El camino de la vida podría ser libre y hermoso..."

El de Sacha Baron Cohen no tiene esa altura. Pero, al menos, explica muy clarito que el interés de las corporaciones que gobiernan el mundo en la democratización de algunos países árabes no es desinteresado: business is business, con o sin libertades. Lo que exigimos es un gobierno propicio al negocio, sin que importe demasiado el precio en vidas humanas.

jueves, 19 de julio de 2012

18/07/12


"Bambi nos hipnotizaba alzando alternativamente las cejas y nos fue imposible hacer bien nuestro trabajo en la oposición. No teníamos ni idea de la situación económica, financiera, laboral o cultural de nuestro país. Cabos sueltos, conjeturas... Por eso redactamos un programa electoral del todo inadecuado. Ahora lo sabemos. Pero no entonces. No había afán de engaño (no como esos pérfidos). Además nadie se lee los programas. A toro pasado, cuatro periodistas tocapelotas… Y quien los lee no se los cree. Todo el mundo sabe que no responden a un análisis riguroso. Que los corta-pega un becario. Con que acierte con la ortografía... Esto nos libera de tener que convocar un referéndum para que la sociedad ratifique tan imprescindibles como no anunciadas medidas de recorte del gasto. La mayoría de la sociedad las comprende y asume el sacrificio que les pide el gobierno y La Razón. Pero por si acaso... no lo haremos. No perderemos demasiado tiempo con prácticas democráticas. ¿Creen que puedo preocuparme ahora por la calidad de nuestra democracia con la que está cayendo? ¿Pero han visto los chándales del equipo olímpico español?

Tras ganar las elecciones el hechizo de Bambi se fue evaporando y estuve tres días encerrado en Génova 13, estudiando, atando cabos... ¿No me vieron en los telediarios con el ceño fruncido? En ese momento lo supe. Nos hemos equivocado en todo. Aunque reconocerlo no te vacuna contra futuros errores: si hasta prometí un gobierno de los mejores y he nombrado ministro a Montoro..."

(del Diario personal de Rajoy Brey, sección Descargo de conciencia. Filtrado por Frisbyleaks.)

Espinoso asunto


Puso a secar su camiseta mojada sobre las ramas de una chumbera. Cuando volvió a ponérsela… ¿hay algo más que contar?

miércoles, 18 de julio de 2012

El punto


Flatulento, el orador remata cada frase con un cuesco, como si fuera un punto y seguido. A veces, punto y coma.

sábado, 14 de julio de 2012

Acabar con los asuntos propios


Todo parece indicar que ‘Asuntos Propios’ no seguirá. No escucho todos los programas de radio, naturalmente. Pero estoy seguro de que este es de los mejores.  Presentado por Toni Garrido con el eco de un sueco, Tom Kallene, es un programa que alimenta el pensamiento crítico, incómodo para el poder, por tanto, y eso lo condena, sobre todo en estos tiempos. (Pero sospecho que también aunque los tiempos fueran otros y mejores.) Inteligencia, sentido y sensibilidad social. Buenas conversaciones. Muy buena música. Y muy buen humor.

La nueva dirección de la RTVE ya le ha quitado el micrófono a Juan Ramón Lucas y parece que también (ay, Frank) a Pepa Fernández. Gente con talento, programas con audiencia, algún motivo habrá para que los echen… Pues eso.

Uno de los incuestionables legados del gobierno anterior fue apostar por una televisión y una radio públicas de calidad, con formatos originales, con variados y excelentes programas culturales y series documentales y de ficción muy dignas; con rigor e independencia en la información. Asomarnos a los informativos de las televisiones privadas (por no hablar del resto de la programación) nos da una idea del drama que supondrá la ausencia de esta televisión pública: sesgo ideológico, frikismo, catástrofes, cotilleos deportivos, culos… Las otras televisiones públicas -las autonómicas- no suplirán este vacío: son catetas, son sectarias… un lugar perfecto en el que ahorrarle gasto al presupuesto… Pero no, mejor le recortamos la prestación a los parados…

El actual gobierno, más que periodistas que ejerzan como tales, quiere locutores adeptos incondicionalmente a la línea oficial, pastores que adormezcan el rebaño, a ver si así… Pero la información se desborda de los canales oficiales. Y la gente ya está suficientemente cabreada per se.

La nueva parrilla televisiva de La 1 ya ofende la vista: “¿Y en lugar de Ana y los 7 no podrían recuperar Turno de oficio o Brigada Central”, leo en un tweet del guionista Natxo López. La crisis económica es crisis. Y también coartada para acabar con la dignidad y la eficacia de lo público, con la protección a los desvalidos o menos afortunados y con nuestros asuntos propios.

Esta es la canción con la que acababan cada semana. La letra es imposible, así que no extraña que la cantaran como se canta el himno de España en las gradas de los estadios de fútbol: “Lololololo lololo lolololo”. Canto con ellos. Y gracias.

miércoles, 11 de julio de 2012

Dios no cree en ti


Es una idea central del capitalismo norteamericano, el más emblemático: un parado es un fracasado. Un des-graciado, según la ética puritana del trabajo…

Los esforzados pupilos que nos gobiernan parecen suscribir esa opinión y, a la mínima oportunidad (y ahora es máxima), recortan su protección personal y familiar. Si estás parado, muévete y Dios proveerá, vienen a decir. Pero les conviene ignorar que el Sistema conspira contra Dios. Por lo visto, en este país, los parados son gente acomodada, no quieren trabajar.

Qué mala opinión tiene esta administración de sus administrados: los parados son parásitos y los trabajadores trabajan demasiado poco (no como los chinos). Los funcionarios son, directamente, haraganes; por eso merecen más jornada laboral y menos sueldo. Las cuidadoras (casi siempre mujeres) de ancianos, de personas dependientes no realizan un trabajo fundamental para la sociedad, sino que viven confortablemente de la sopa boba… Les estorban las cuidadoras, pero también los viejos… Y así las cosas debieran atreverse de una vez a prohibir por decreto la vejez: “Hay que hacer coincidir la fecha del inicio de la pensión con la del fallecimiento”, propone un personaje de El Roto. Y los mineros, que al parecer vienen a Madrid de senderismo, no reivindican que se cumplan los compromisos acordados (¿la palabra dada y firmada no vale nada, ni siquiera ante los ojos de Dios?), no piden trabajo en sus pueblos para que no se deshabiten, para que no se mueran (para no tener que emigrar a trabajar como esclavos en los sótanos de Berlín), no demandan poder alimentar a sus familias, que ese, por lo visto, es un grito demagógico. Lo que en realidad quieren es mantener a las puertas de sus chalés sus BMWs y los de sus hijos sin dar ni golpe… (repica la consigna en foros mayores y menores…). Si hasta las ampollas serán inventadas...