miércoles, 23 de febrero de 2011

Lost in transition

Puedo verlos desde la terraza. Tienen trece o catorce años. Fuman porros y comen gusanitos sentados sobre sus motos en corro, a la puerta del garaje. No hay chicas. Juegan a pelearse. Se insultan con confianza. Mean en el descampado. Pasan la tarde. Saludan y jalean al helicóptero que hoy sobrevuela durante todo el día la ciudad. “¡Este no tiene papeles!”, grita uno. Juegan a picarse, a dar gas y a comprobar quién frena el último antes de llegar al paseo. “¡Ah, qué tonto…!”, se burla el ganador. La vida no imita al arte, sino a las malas películas. O es el gen competitivo. La adrenalina del riesgo. En cabeza adolescente no cabe el concepto muerte, bastante probable si un coche, otra moto, un anciano, un niño, una pelota, un gato… asomaran precisamente ahora por cualquier esquina.

Yo tiendo la colada.

sábado, 19 de febrero de 2011

El lado de allá

De una pandilla de cuatro soy el único al que le gustó “Más allá de la vida”, la última de Eastwood. A Ángeles porque la soñó más que la vio. A Maisa porque no llegó a interesarle la historia (en atención a Maisa –queremos que se sienta como en casa- hicimos una cena pre-cine típicamente americana: Big Mac). A Rosa porque le pareció una sucesión de secuencias sin fundamento... ¿a cuento de qué esa madre drogadicta, ese curso de cocina...? ¿A cuento de qué Mitterrand?

A mí me gustó probablemente porque me tocó la mejor butaca de toda la sala. Una a la que algún gamberro había forzado y tumbado el respaldo, como a sillón de playa, y sin espectadores por delante, tapado con mi propio abrigo, me sentí very comfortable.

Me gustó que no especulara sobre ese más allá… más allá de confusos fogonazos. Me gustó porque últimamente, casualmente, me atrae el tema; porque –como escribí aquí hace poco- tengo tan reposada la creencia de que no hay más allá… que si lo hubiera sería la gran sorpresa de mi vida, sería la gran sorpresa de mi muerte…

Me gustó esa impactante presencia en pantalla de dos recientes tragedias colectivas: desastre natural y atentado terrorista. Y sentí empatía hacia el niño protagonista y su incesante búsqueda del hermano perdido…

Y me gustó la música. Del propio Eastwood. Que se vuelve hipnótica en los créditos finales. Me quedé solo en la sala. En mi butaca tumbada, con el abrigo hasta el cuello y los ojos entrecerrados. Creo que estuve un rato en “el lado de allá”. Y juraría que me despertó Matt Damon. O el proyeccionista.

BSO Hereafter (fragmento)

miércoles, 16 de febrero de 2011

Polvo soy, polvo eres

La necesidad crea el servicio. Y donde no puede llegar el estado llegará la mafia. En este mundo en el que caben todos los horrores, hay chinos honolables que contratan a chinos climinales (*) para que asesinen a otro chino, normalmente de vida miserable y solitaria, para comprar ese cadáver e incinerarlo según el procedimiento funeral obligatorio, en lugar de a su familiar finado, al que prefieren enterrar, siquiera sea clandestinamente:

Robo de cadáveres en China

“Con lo fácil que sería dejar que los chinos eligieran tierra o fuego, según sus gustos. Pero esto equivaldría a libertad. Y esto en China suena no a chino, pero sí a francés”, concluye Nieves Concostrina uno de sus estupendos “Polvo eres”. Un programa de la radio pública que cada lunes y cada miércoles en cinco minutos nos recuerda, con saludable humor, justamente eso: que no somos más que polvo apelmazado y condenado a disolverse.

(*) Estos chistes fáciles para tema tan tremendo me confirman como un frívolo.

martes, 15 de febrero de 2011

Galeano o No Galeano

Ahora que acabo de leer un artículo atribuido a Eduardo Galeano (a propósito del derroche en esta nuestra sociedad, y de la obsolescencia programada, aquí llamada “mundo de la reposición”)… ahora que lo leo en una nota de Delia Sánchez en su Facebook, rebotada por Guzmán y aplaudida por Rosa, por Manolo, por Miguel (de verdad, Miguel, que cuando cuento por ahí que tengo un amigo que se llama José Ángel pero al que todos llamamos Miguel, la gente pone cara de estupor)… ahora, digo (que ya me estoy perdiendo en los paréntesis), ahora que Guzmán ha sabido que unas medias para piernas de mujer, en los años cincuenta, podían durarle, si así lo quería ella hasta la década siguiente, en tanto que ahora es fácil que sólo aguanten una tarde (dándole el mismo uso, un uso razonable… descontados aquí los arrebatos pasionales)… ahora que yo vengo descubriendo a diario el abusivo negocio "de la reposición" de bombillas de bajo consumo… hasta tal punto que empiezo a plantearme los candiles, los quinqués, los pábilos… ahora –vuelvo al principio tras esta rotonda- que acabo de leer un artículo que dicen que escribió Eduardo Galeano (pero lo haría en un día bajo, porque no tiene ni una gota de su fuerza lírica habitual)… ahora, pues, me acuerdo de otros casos parecidos: cadenas de mensajes “edificantes” atribuidos a Borges o a García Márquez (circula por ahí un pésimo poema, en un infame powerpoint, atribuido a este último sobre el Hombre como una marioneta de Dios… e imagino a García Márquez cagándose de risa o de rabia, al recibirlo él)… ahora que va concluyendo este largo preámbulo que pretendía elogiar a Eduardo Galeano (una de cuyas consoladoras frases –esta sí, auténtica- es una referencia en mi Perfil, como saben mis amigos: “Si el pelo fuera cosa importante estaría dentro de la cabeza y no fuera”)… ahora –quiero terminar-, recién acabado de leer el artículo (que aquí lleva el título de: “Me caí del mundo y no sé por dónde se entra”, aunque en otras versiones circula como “Desechando lo desechable” y en otras como “Por qué no tengo DVD”, siendo su, al parecer, verdadero autor otro uruguayo: Marciano Durán)… ahora me acuerdo de la fascinación con la que leí los tres tomos de la monumental “Memoria del fuego” y ahora, por fin, exhausto, alcanzo a transcribir aquí el que considero, a menudo, el mejor microrrelato que se ha escrito. Es éste:

Pájaros prohibidos

Los presos políticos uruguayos no podían hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otros presos. Tampoco podían dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros. Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso, recibió un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La niña le traía un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompieron a la entrada de la cárcel. Al domingo siguiente Milay le trajo un dibujo de árboles. Los árboles no estaban prohibidos. Didaskó le alabó la obra y le preguntó por los circulitos que aparecen en la copa de los árboles. Muchos pequeños círculos entre las ramas. ¿Son naranjas? ¿Qué fruta son? La niña le hace callar: Ssshhhh. Y en secreto le explica: "Bobo, ¿no ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas".

De Galeano, claro.

lunes, 14 de febrero de 2011

Red Rose against Green Bear

Rosa pasa esta tarde de saintvalentine indignada porque Caja Madrid ha decidido que sus directivos renuncien a un bonus de 25 millones de euros. ¡!

No. Rosa no se sienta junto a Rato en el consejo de administración. Y lo que la tiene fuera de sí no es que esos señores dejen de llevarse una pasta, sino que la caja del osito verde no devuelva las ayudas públicas recibidas en función de su estado de necesidad, y estando como están las arcas del estado. “Gracias a las ayudas públicas Caja Madrid consigue beneficios, que ahora pretendían repartirse sus ejecutivos si la Unión Europea no se lo hubiera impedido. Si tienen para repartirse y hasta para renunciar a repartirse, por qué xxxxxxx...

(el autor de este blog ha censurado la escritura de este sustantivo masculino plural, para no herir la sensibilidad de posibles lectores/as impresionables y, en su lugar, ofrece la definición del DRAE: “Malsonante. Cada una de las dos gónadas masculinas, generadoras de la secreción interna específica del sexo y de los espermatozoos”)

...por qué cojones, repito, (ay, se me escapó en la repetición) no devuelven o alguien les obliga a devolver lo que tan generosamente recibieron de todos nosotros?”

Esta es mi chica.

La rosa en el botellín de agua mineral... (a rose for a rose, que le he comprado de las que venden los alumnos de cuarto curso para financiar su crucero findestudios por el Mediterráneo) ...ante su subversiva proclama... languidece y pierde un pétalo.

sábado, 12 de febrero de 2011

¿Votarás saqueo?

Tengo mucha curiosidad por saber lo que votará El Ejido...

viernes, 11 de febrero de 2011

Terceto imperfeto

Verdaderamente lo de Egipto es extraordinario. Y si, como parece, en la revolución han jugado un papel decisivo las nuevas-tecnologías-de-la-información-y-la-comunicación eso debiera bastar para vencer cualquier recelo sobre su utilidad y conveniencia. Veremos cómo se reajusta el régimen. Pero parece que existe una conciencia colectiva vigilante on line.

¿Puede suceder en Marruecos algo parecido? Yo que sé… Pero quiero contar lo que nos contó Cherif, el taxista que nos llevaba y nos traía durante nuestro viaje a Marrakech, del aeropuerto o a los pueblos bereberes en las primeras laderas del Atlas: Que el rey de Marruecos es la figura más respetada del país, que el rey es visto como la persona que se impone a la corrupción y a la ineficacia. Que cuando el rey visita una aldea, al día siguiente llega la luz eléctrica, el agua corriente, el saneamiento y las aceras… De la extensión y profundidad de estos gestos supongo que dependerá la pervivencia de un régimen.

Ya sabemos que las relaciones internacionales no se mueven por criterios de moralidad. Que, parafraseando al último de la fila: cuando el interés entra por la puerta, la decencia salta por la ventana. A veces los designios de la diplomacia nos parecen inextricables. Pero a veces todo resulta tan transparente… De Teodoro Obiang dice Obama hoy lo mismo que sus precursores decían ayer de Mubarak: es un aliado estratégico, un socio comercial preferente, un freno al islamismo extremo… En esta línea es sumamente oportuna, por clarificadora, la visita a Guinea de José Bono y sus compinches, en estos días. Pero es de esperar que a Obiang (lo diré en imperfeto terceto)...

Bono y Obama le dirán mañana

lo mismo que hoy le dicen a Mubarak:

que es un dictador y que se vaya.

martes, 8 de febrero de 2011

El lado bueno

No sé si conocéis este momento radiofónico, esta explosión de alegría del locutor deportivo de una emisora colombiana… que nos enseña que encontrarle el lado positivo a cualquier desgracia es un ejercicio de la voluntad:




(Bueno, estamos de coña. Escribo 'cualquier' aunque ya sabemos que algunas desgracias no tienen ninguna gracia.)

lunes, 7 de febrero de 2011

Buda explotó por vergüenza

Baktay quiere ir a la escuela para escuchar historias divertidas, como la del hombre que se quedó dormido bajo un árbol, le cayó en la cabeza una nuez, se despertó sobresaltado y se dijo que si hubiera sido una calabaza podría haberlo matado.

Acabo de ver “Buda explotó por vergüenza” y escribo aquí para recomendarla. Si aún no la habéis visto os invito a buscarla ahora mismo, madrugada del domingo al lunes, en uno de esos cajeros incrustados en la fachada de los videoclubes. O a rastrearla y bajarla de una de esas webs de “intercambios” (pero negaré haber escrito esto, señor juez).

Yolanda la ha elegido para la segunda sesión de una especie de cine fórum internacional que queremos ir componiendo domingo a domingo, itinerante por casas de amigos. Lo pasamos bien así. Nos han obligado a ver el cine en casa. Porque hoy en las salas apenas hay cine, hay ruido surround, convulsiones visuales y olor a grasa de margarina tostada, a siete euros la entrada.

Hay películas mejores y peores. Películas de terror y espantosas. Y películas necesarias. Creo que esta es muy buena y muy necesaria. La película se abre y se cierra con las explosiones de los Budas de Bamiyán, las imponentes esculturas en la roca de las montañas de Afganistán, hoy convertidas en escombros. Deliberadamente destruidas por los talibanes nada más llegar al poder, en lo que fue una de sus primeras decisiones. La segunda: la segregación educativa de niños y niñas, el adoctrinamiento selectivo, la postergación para ellas, su estricto sometimiento a leyes ancestrales presuntamente divinas. Su reclusión en cárceles de tela. “Muérete o no serás libre”, es el tremendo consejo final que la niña recibe de su amigo, en el contexto de un juego de guerra… Pero siendo una tragedia lo que cuenta, la película no lo es, y el viaje de esa niña desde su cueva a la escuela es una formidable odisea, costumbrista y lírica, en la que conoce el horror y el absurdo. Pelea por su sueño, mientras contempla el mundo a través de sus ojos asombrados e ingenuos. Un mundo en que una barra de labios se vuelve un objeto revolucionario. La película podría haberse llamado "jugar a la guerra", "la mala educación" o "contra el fanatismo". Es emocionante, es amenazante, es tierna. Es necesaria. Hay que verla.

sábado, 5 de febrero de 2011

Lo importante es la patata

Lo importante es la patata, concluyó Paco. Todo empezó durante la comida de ayer en la Taberna Los Finos de Adra, recreándonos ante su justamente famosa fideuá de pescado, despidiendo una intensa semana educativa. Hablábamos sobre la calidad de la alimentación: más que en la elaboración está en sus ingredientes, pescado fresco, verduras naturales… Rosa comentó que ahora nos surtimos de fruta y verdura en Ecoindalo, una cooperativa agrícola que te lleva a casa gustosos productos de la huerta almeriense. Rosa dijo que, en cada pedido, anota algo nuevo y desconocido. Una vez tirabeques, otra rábano negro, otra pak choi, otra pimiento mini tricolor… En el último encargo: chirivía, una especie de nabo. En esta que podemos considerar tertulia gastronómica participaban también dos chicas danesas y una de Arizona, Maisa. Como gesticulando con las manos, Sara y Mette no acababan de hacerse una idea, preguntamos a Maisa cuál sería la traducción más precisa de chirivía al inglés. Parsnip, les y nos dice. De modo que ayer conocí la chirivía y hoy podría pedirla en un bar de Tucson… La vida es un no parar de aprender…

El nabo es, en la tradición folklórica española, una sobada (je) metáfora del genital masculino. Y por ahí la conversación se despeñó, se trasladó de la boca a la entrepierna, derivando de la gastronomía a la lujuria, del apetito a lo que llaman "desordenados apetitos"… y acabamos por confundir el culo con las témporas. Hubo quien recordó la importante presencia de los nabos en Las uvas de la ira de Steinbeck, pero no hubo manera de remontar, porque en seguida alguien cuestionó que la forma del auténtico nabo sea similar al otro. Creo que fue Carmen la que sugirió, como mejor término de comparación, el calabacín, que los varones del grupo estuvimos de acuerdo en considerar excesivo. Salieron a colación plátanos y bananas, aguacates, mangos y ciruelos, pepinos, zanahorias y mazorcas de maíz. Alguien recordó que acabamos de cambiar de año en el calendario chino y que entramos en el Año del Conejo. ¿Por qué conejo para lo suyo... de ellas? Por su tacto suave, sedoso… sugirió Paco. Porque come zanahorias, apunté yo… ya en el segundo güisqui…

Lo importante es la patata, concluyó Paco, señalándose con el índice su propio corazón.